Mostrando entradas con la etiqueta equilibrio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta equilibrio. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de marzo de 2013

La dieta de la zona

Según el doctor Barry Sears, conocido como el gurú de las dietas, “una correcta alimentación es como una medicina que ayuda al organismo a funcionar a la perfección” y asegura que siguiendo la llamada dieta de la zona, se pierden 2 kg de grasa al mes y mucho volumen que notarás ya en los primeros 30 días.
La base de esta dieta está en hacer cinco comidas al día, tres principales y dos tentempiés, que contienen 30% de proteínas bajas en grasa, un 30% de grasas y un 40% de hidratos de carbono. 
Entre las proteínas vegetales tenemos el tofu, el seitán, el alga espirulina, la levadura de cerveza o los germinados de lentejas o soja y todas las legumbres
Entre las proteínas animales recomendadas, están las carnes de pollo, pavo y conejo, así como los pescados azules y el magro del jamón. Yogures y leches fermentadas, huiremos del resto de productos lácteos enteros, como los quesos. Se evitarán las carnes rojas. 
Entre los hidratos, evitaremos los alimentos con un alto índice glucémico o sea que aumentan mucho y muy rápido los niveles de glucemia como el azúcar refinado, la miel, la glucosa, el pan blanco, las patatas y todos los cereales, pastas y productos hechos con harina blanca.
Por el contrario, tomaremos aquellos de absorción más lenta y que encontramos en las frutas, verduras, legumbres y cereales integrales ya que la fibra ayuda a descender la absorción de azúcares y grasas, verduras y frutas.
Las grasas las obtendremos del aceite de oliva,  las aceitunas,  la mayonesa, los frutos secos y el aguacate.
Para completar la dieta, debes aumentar el consumo de ácidos grasos Omega 3 en pescado azul o con un complemento de herbolario, por ejemplo.
Así se estabiliza el nivel de insulina en sangre y se tiene más fácil acceso a las reservas de grasa acumulada como fuente de energía, lo que además se traduce en una mayor concentración mental, que no sólo ayuda a ser más productivos, sino que mejorará el rendimiento físico.

Unas sencillas pautas a seguir son éstas:
  • La comida más importante del día es el desayuno y hay que hacerlo durante la primera hora desde que nos hemos levantado.
  • Entre las comidas no debe haber pasado menos de 2 horas ni más de 5.
  • Date un capricho una vez al mes.
  • Evita las tentaciones al hacer la compra, lleva una lista hecha y no te salgas de ella. No pasees por el supermercado, vete a por lo que necesitas nada más.
  • Bebe mucha agua. 
  • Si tomas una copa de vino el cuerpo lo entiende como hidratos de carbono, así que tendrás que equilibrarlo con algo de proteínas como puede ser un pequeño trozo de queso.
Menú

Desayuno: 
  • Tostadas de pan integral con jamón dulce o serrano (sin la grasa) y café sólo poco cargado o
  • Dos yogures desnatados o kefir, con muesli (no azucarado) y café o te rojo o
  • 200 ml de leche desnatada, 60 g de queso bajo en grasa, 2 rebanadas de pan integral, 2 cucharaditas de aceite de oliva.
Media mañana y media tarde:
  • Una pieza de fruta (pera, manzana) y cinco almendras o avellanas o
  • Un postre de soja y frutos secos.
Se puede sustituir este pequeño almuerzo y la merienda por una barrita de las de régimen que lleve una proporción de proteína entre el 50% y el 100% de los hidratos de carbono.

Comida y cena:
  • Una proteína (pechuga pollo 120 g., pechuga pavo 120 g., hamburguesa pollo o pavo, atún 140 g., salmón 180 g., merluza 180 g.)
  • Más un hidrato de carbono: col, coliflor, brécol, judías verdes, tomate, lechuga) y cualquier fruta.
  • Grasa. 12 aceitunas o 4 cucharas pequeñas mayonesa light o 1 cucharada y media de aceite de oliva.
Ten en cuenta sobre todo que las proteínas sean lo más saludables posibles.


lunes, 4 de marzo de 2013

La sal

Parece ser que cuando queremos adelgazar uno de nuestros mayores enemigos es la sal. Y no es cierto, la sal es necesaria para nuestro organismo, pero como todo hay que tomarla con moderación. Lo que no solemos tener en cuenta es que muchos alimentos que consumimos ya tienen sal y si encima le añadimos más a lo que cocinamos es difícil mantener un equilibrio. 
Es sabido que la sal retiene líquidos y que puede aumentar la tensión arterial. Pues bien, es entonces cuando tendremos que prescindir de ella o al menos tomarla en muy poca cantidad, pero si gozamos de buena salud, no tenemos que eliminarla de nuestra dieta, aunque si queremos adelgazar podemos tomarla baja en sodio.
Teniendo en cuenta que nuestro cuerpo necesita 3 gr. diarios de sal y que solemos consumir unas diez veces más, lo que deberíamos hacer es cocinar sin sal y seguir unas pautas como:
  • Sazonar los vegetales con una gota de aceite, un poco de zumo de limón, ajo o pimienta
  • Utilizar hierbas aromáticas y especias como albahaca o azafrán.
  • No salar la comida mientas se cocina, o sin haberla probado.
  • Evitar las sales de ajo y cebolla.
Es muy importante en todo caso, introducir en nuestra alimentación frutas y verduras frescas y beber entre 1 litro y medio y 2 litros de agua.
Y recuerda, sal? si, pero con moderación.  Y  nunca decidas prescindir de nada en tu dieta sin haberlo consultado con un especialista.

Imprimir Imprimir el artículo

Linkwithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...